lunes, 12 de octubre de 2015

DIOS NO TIENE NOMBRE - Grupos de Google

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“DIOS NO TIENE NOMBRE (14°)”https://www.facebook.com/groups/782484798494441/
(Gran Elegido, Perfecto y Sublime Masón 14°).
Dios el origen y causa primera de cuanto existe, nadie lo ha visto jamás, sino que es percibido como una presencia, ideal abstracto y un tanto arquetípico que a través del tiempo ha evolucionado junto con el pensamiento e imaginación humano.
El hombre ante la imposibilidad de conocer el nombre y forma de Dios, lo ha creado a su imagen y semejanza, con nombres y formas convencionales, agregándole sus propias facultades, virtudes, y defectos en grado superno, como: perfecto, absoluto e infinito entre otras más, reduciéndolo al entendimiento de su propia mente y consciencia humana. El hombre ha convertido a Dios en el ideal del hombre perfecto de sí mismo a ser.
El nombre y la forma individualizan y separa del resto de la creación, motivo por el cual, Dios teniendo nombre y forma no podría conservar su condición de ser el absoluto.
El absoluto no puede encontrar nada fuera de sí mismo, por lo tanto no puede dividirse o multiplicarse hacia fuera sin perder su condición de absoluto, lo hace hacia dentro de él mismo, de tal modo que las aparentes partes o individualizaciones producto de la división o multiplicación no tienen existencia separada ni pueden existir fuera de él, y continúan siendo él, de tal modo, que aquello que llamamos profano y sagrado no tienen diferenciación en cuanto continua siendo el absoluto mismo. En estas condiciones, la evolución de las aparentes partes, es producto de la experimentación del “absoluto” tratando de conocerse a sí mismo, porque no hay otro ni nada por conocer sino él mismo. Algunos Cabalistas dicen: “Dios deseo conocerse a sí mismo, y creo un espejo para verse reflejado en él”… La humanidad.
“Si han hallado ese delta resplandeciente con el nombre del inefable, bajo la piedra cubica en que fue colocado por Henoch, ¿No comprenden que son caracteres convencionales, que Dios no tiene nombre propio?” (1).
La evolución de la consciencia del hombre, le permitió ser consciente de la existencia y lugar donde se encontraba el delta con el nombre sagrado de Dios, que en éste caso, no es otra cosa que el alma del ser humano, la cual se encontraba oculta bajo la piedra cubica o sea el cuerpo material del hombre.
La piedra cubica con sus medidas, superficies, ángulos, líneas, y vértices perfectas, es un símbolo alegórico del hombre perfecto y de su consciencia iluminada por el alma que ha trascendido y liberado de las exigencias y condiciones de la materia y su naturaleza animal.
El delta sagrado nos habla de la conjunción del positivo y negativo, “B” y “J”, alma y materia, que tiene como resultante una tercera columna del templo, o línea del triangulo, que concilia los opuestos y da origen al hombre encarnado y consciente.
El nombre sagrado de Dios en medio del delta, que en muchos casos es sustituido por “El ojo que todo lo ve”, es un nombre o símbolo convencional creado por la consciencia y mente finita y relativa del hombre ante la necesidad de tener una referencia o punto de apoyo para “comprender” y rendirle culto al Dios inefable cuya existencia siente pero que no ve.
El universo y la humanidad, son dos grandes libros en donde el hombre puede estudiar y llegar a conocer “algo” de lo que Dios es.
La biblia menciona que el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios, pero su propia imperfección y apego a los tesoros materiales, le impiden ver a Dios reflejado en el hombre mismo.
Dios es una idea arquetípica en la mente del hombre, que conforme evoluciona, ésta va cobrando y definiendo forma, esencia e intencionalidad. La diosa Isis cubre su rostro con un velo, mismo que gradualmente va levantando y mostrando su rostro a quien es digno de ello… Dios se cubre el rostro también con tres velos: “Ain Soph Aur” La luz ilimitada, “Ain Soph” lo ilimitado, “Ain” la nada. (2).
“Nosotros (La humanidad) somos encarnaciones vivas de esos símbolos de saber y del poder, hagámonos dignos del primero con el estudio, y con la virtud, merecedores del segundo” (1).
Las religiones se han institucionalizado y se han perdido entre los tesoros terrenales. Su función era enseñar y motivar el pensamiento para reflexionar sobre lo que Dios es, y lo han sustituido por el dogma y la fe ciega, y gran parte de la humanidad, ha renunciado a su legítimo derecho de pensar libremente por sí mismos sobre Dios…
Todas las religiones se descalifican unas a otras, y han deformado la idea de Dios, declarándolo exclusividad propia, al grado de autoproclamarse vicarios de Dios sobre la tierra, llegando al exceso la iglesia católica romana de declarar la infalibilidad papal (5) por ser inspiración y voz de Dios sobre la tierra.
El camino para llegar a Dios no es exactamente las religiones, sino el individuo o persona que a través de sus propias actividades humanas, como las ciencias y tecnologías entre muchas más.
Dios existe como el ideal supremo del hombre. Si existe o no como persona, no es más importante que considerarlo como el ideal perfecto a alcanzar a través de cualquiera de sus actividades, porque Dios se encuentra en el hombre y sus actos… El hombre debe darle realización a Dios en él mismo.
Dios la causa primera, es solo uno, y la multiplicidad de Dioses, nombres y formas que el hombre le ha asignado, solo son facetas o cualidades que el hombre cree o imagina ver de la divinidad.
La “Absolutes” que el hombre le ha asignado a Dios, lo convierte en una deidad dinámica, que conforme el hombre evoluciona hacia su propia perfección, Dios lo hace también manteniéndose a la distancia y llamando al hombre a avanzar hacia él.
Dios es como tú lo desees imaginar, sin embargo su naturaleza siempre será propositiva, pro constructiva, y pro evolutiva… Dios es para el hombre, conocimiento sobre sí mismo, porque solo así podrá convertir su piedra bruta en piedra cubica y encontrar oculto dentro de él, el delta sagrado con el nombre de Dios.
Los perfumes que arden en el pebetero sobre la columna trunca, nos habla de la consciencia universal (3) que todo impregna con su esencia y aroma. El hombre no es la medida del universo ni de Dios, sin embargo, su consciencia que es una extensión de la consciencia universal (3), si es la medida de la realidad que percibe… incluyendo a su propio Dios.
La Masonería Escocesa y particularmente este Gr. 14° que es el último de la “Logia de Perfección”, Proclama la libertad de consciencia, y es respetuoso de la pluralidad de ideas y conceptos de la humanidad…”¿Cuáles han de ser las leyes que han de proclamarse en el decimo cuarto grado?”...“Las que declaren el derecho inalienable de la libertad de consciencia y castiguen al que quiera forzar a otro a abjurar su religión o a adorar al altísimo contra los dictados de su íntimo sentimiento” (1).
Desde el inicio de la consciencia de la humanidad, el estudio del hombre y Dios ha sido en tema ineludible, porque ambos son solo uno, visto desde distancias, ángulos y ópticas diferentes.
El Dios del hombre, es una proyección de su propio deseo de ser… Es una pulsión inconsciente del ideal innombrable y oculto del hombre perfecto o divino a ser (6).
“El Hombre es Imperfecto pero Perfectible”
“El secreto permanece inviolable y se protege a sí mismo por su propia naturaleza” (4).
Fraternalmente.
Lázaharo Hael,’,
Nota:
Los símbolos son polivalentes según el contexto o esquema en que se presentan. El nombre de Dios o YHVH en Hebreo simbolizan el universo material, puesto que representan los cuatro elementos que lo constituyen. Sin embargo, también simboliza la consciencia y alma del hombre, puesto que esta materia primordial con que todo fue hecho, ya poseía desde el inicio de los tiempos la consciencia potencial que habría de desarrollarse en todo ser vivo como el hombre.
Palabras, símbolos y alegorías, no son una verdad por sí mismas, solo señalan hacia ella.
El presente, son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.
No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.
Culiacán, Sinaloa. México. 29 de mayo del 2014.
Bibliografía:
(1).- Liturgia.- Gran Elegido, Perfecto, y Sublime Masón 14°
(2).- Árbol de la vida.- Zev Ben Shimon Halevi.
(3).- Liturgia.- Sob,’, Príncipe Rosa Cruz 18°
(4).- Liturgia Aprendiz de Mason,’,
(5).- En la teología de la Iglesia católica romana, la infalibilidad pontificia constituye un dogma, según el cual el papa está preservado de cometer un error cuando él promulga, a la Iglesia, una enseñanza dogmática en temas de fe y moral bajo el rango de «solemne definición pontificia» o declaración ex cathedra. Como toda verdad de fe, ninguna discusión se permite dentro de la Iglesia católica y se debe acatar y obedecer incondicionalmente.
Esta doctrina es una definición dogmática establecida en el Concilio Vaticano I de 1870.
La Constitución Dogmática Pastor Æternus, promulgada por el papa Pío IX el 18 de julio de 1870, tras haber sido elaborada y aprobada por el Concilio Ecuménico Vaticano I, contiene la definición solemne del Dogma de la Infalibilidad Pontificia.
(6).- La divinidad es perfección.
Foto de Lázaharo Hael.

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